Christmas Secrets






Hoy jueves, relato: Cartas






En el fondo del cajón, encontré una caja de madera. Por fuera la adornaban pequeñas hojas realizadas con incrustaciones de nácar y algunas flores, en la propia madera, talladas. ¿Que podía contener aquella caja, tan primorosamente decorada? Abrí el broche y subí la tapa. Dentro había dos mazos de cartas, con sendos lazos púrpura atadas, un camafeo y un reloj de bolsillo.

Tomé el reloj y mis dedos se enredaron, juguetones, con la cadena. Lo abrí para ver su esfera, y descubrí en el reveso la tapa, la foto en blanco y negro de una joven bastante agraciada. Solté el reloj y con la prisa que la curiosidad me dictaba, cogí el camafeo y lo abrí para examinar su interior. En un óvalo aparecía la misma foto del reloj; en el otro, la de un apuesto y joven caballero.

No era difícil adivinar que aquellas cartas, envueltas en sobres desgastados, eran la correspondencia entre dos enamorados. No me atreví a leerlas, por respeto a la privacidad e intimidad de aquellos amantes. Sólo osé echar un fugaz vistazo a las caligrafías: una trazada con cierto nerviosismo y desespero; la otra, hecha sin prisa y con esmero. Mas ambas escritas con pluma y tintero, sobre papel color sepia, coincidían al despedirse con un te quiero.

Más cartas en casa de Lois y Clark




 


Y el ganador es...


Cuando te miro
se estremecen los lirios
de pudor frío.

Haiku enviado por De barro y luz

Enhorabuena, Luis!! Te dejo la acreditación de tu paso por esta IV edición de haiku que te ha señalado como ganador. Muchas gracias por tu participación y decirte que has tenido un inmejorable estreno por estas haiku-andanzas :)



Muchas gracias a tod@s cuantos habéis participado, ya que sin vosotros esta edición no habría sido posible; y por supuesto, mis felicitaciones para todos, habéis puesto el listón muy alto con la calidad de vuestros haikus. Ha sido una tarea grata para mi recibir vuestras aportaciones y organizar semanalmente la publicación.

Haiku-votaciones




El pasado domingo se publicó el último haiku de la cuarta edición de haiku. Muchas gracias a todos aquellos que habeis participado  y gracias tambien a todos los navegantes que han pasado por esta casa y han dejado su mensaje.

En la página Haiku-Edición IV están todos los haiku de esta edición publicados.

Queda abierto el plazo para votar por el haiku que cada uno guste, hasta el viernes día 25 a las 12:00 h. Podeis participar en la votación tanto si habeis mandado haiku como si no lo habies mandado.

Haiku XXI




Alfileritos
blancos como la nieve 
los azahares.


Haiku enviado por Paqui del blog Mi clase y yo




Haiku XX






Haiku enviado por Juan L. Trujillo



Haiku XIX









Temer, sentir
corazón sombrío
frías hojas
Haiku enviado por Censura Siglo XXI





Haiku XVIII






Caen del cielo
como buenos presagios
las dulces nubes
Haiku enviado por Las Gemelas del Sur de blog Calados hasta los versos


 

Haiku XVII




Cuando te miro
se estremecen los lirios
de pudor frío.

 
Haiku enviado por De barro y luz


Haiku XVI





Brilla el rocío
la joya de la vida
es un tesoro

Haiku enviado por Mar del blog La Tartana










 

Idus de Marzo






Los idus de marzo (en latín , Idus Martii o Idus Martiae) en el calendario romano correspondían al día 15 del mes de Martius. Los idus eran días de buenos augurios que tenían lugar los días 15 de marzo, mayo, julio y octubre y los días 13 del resto de los meses del año.

Aunque marzo (Martius, mes consagrado al dios Marte) fue el tercer mes del calendario juliano, en el calendario romano más antiguo, fue el primer mes del año. Los días de fiesta observados por los romanos desde el primero de los idus,  reflejan su origen como celebraciones del año nuevo.

Los idus de marzo  han pasado a ser recordados por haberse producido en esa fecha (15 de marzo) el asesinato de Julio César en el año 44 a. C. Según el escritor griego Plutarco, César habría sido advertido del peligro, pero había desestimado la advertencia:

Lo que es más extraordinario aún es que un vidente le había advertido del grave peligro que le amenazaba en los idus de marzo, y ese día cuando iba al Senado, Julio César encontró al vidente y riendo le dijo: «Los idus de marzo ya han llegado»; a lo que el vidente contestó compasivamente: «Sí, pero aún no han acabado».

Aunque el calendario romano fue sustituido por los días de la semana modernos alrededor del siglo III, los idus se siguieron usando coloquialmente como referencia durante los siglos siguientes. Shakespeare en su obra Julio César los citaba al escribir la famosa frase:  «¡Cuídate de los idus de marzo!». 
Fuente: Wikipedia


Haiku XV





Pétalo de piel
recrea en el ambiente
sutil recuerdo


Haiku enviado por Marinela del blog Calados hasta los versos



 

Haiku XIV



Campo de estrellas,
abonado con sueños,
ha germinado




Haiku enviado por Belén Rodríguez del blog Pueblo Poeta


Haiku XIII



Desciende el viento 
por los álamos claros.
Una abubilla.
 
 Haiku enviado por Trini Reina
 
 
 

Haiku XII



Agua que beben
los ojos de lágrimas
buscando la luz.


Haiku enviado por María de blog Algo más que palabras  



 


Mugs & books: a jugar!

Mónica del blog Serendipia nos propone un juego: se trata de que hacer una foto con nuestra combinación preferida de taza y libro. Valen todos los formatos y contenidos, el único requisito es que sea una foto nuestra. Más información aquí

Cuando acompaño mi lectura con una taza, la suelo llenar con te calentito, si es invierno, o te con hielo si es verano. Antes era muy cafetera, pero los años me van quitando sueño y hace tiempo cambié el café por el te.



 Rey Lobo de J. Eslava Galán. Taza con detalle de músicos.







Del amor y otros demonios - Gabriel García Márquez. La taza con el detalle de los gatos, creo que le va muy bien al título de esta obra por aquello de que todos los gatitos tienen algo de Lucifer... :)





Haiku XI



Sueña la noche
creyendo que es el día;
pura quimera.

Haiku enviado por María del blog Destello



 

Hoy jueves, relato: En prisión




Cuando Fede y Teo aparecieron en la garita donde un policía hacía guardia se quedaron de una pieza. 

- La culpa es tuya- espetó Teo a su compañero de celda - ¿no eras tú el encargado de hacer los cálculos para atravesar el muro exterior ?

- Si señor, sí; lo era. Me habrían salido bien mis cuentas de no haberte hecho caso. Esa manía tuya de ir buscando el norte con la birria de brújula que tienes ha sido nuestra perdición. ¡No había sitios donde esconderla nada más que dentro de la pata de la cama!- refunfuñó Fede.

-¿Me estás diciendo que  era un mal escondite? ¡Pues no nos han pillado la brújula por más inspecciones que han hecho en la celda, so listo!

- Ya habló don sabelotodo. Pues para que lo sepas, Fede, la aguja de la brújula se ha dislocado por efecto del metal de la pata de la cama y mira donde hemos venido a parar, además...

-¡Basta ya! - los interrumpió el policía  muy divertido con la escena que estaba presenciando, los esposó y los devolvió de nuevo a la cárcel.


Más historias de cárceles en The Daily Planet


Haiku X



Haiku enviado por Lucía del blog Sintiendo en la piel



Día Internacional de la Paz





Un solo corazón para más 7.000 millones de personas
¿utopía o realidad? 




Hoy jueves, relato: relato con un personaje invitado


Hay variedad de personajes que a lo largo de mis  años de lectura  me han gustado mucho. Elijo a Ignatius Reilly de "La conjura de los necios" (John K. Toole) porque pocas veces me he reído tanto leyendo una novela, que a mi modo de ver, es sencillamente genial. Lástima que se publicara después del suicidio del autor, porque fué todo un éxito hasta tal punto que consiguió el  Premio  Pulitzer en 1981. A continuación, el relato.

En la sala de espera Ignatius Reilly daba buena cuenta de las pastas que le habían servido junto a una buena taza de chocolate. La secretaria le preguntó, por cortesía, si le apetecía tomar algo mientras esperaba, y sin ningún atisbo de timidez, Ignatius pidió unas pastas con chocolate. Dado que era la hora de merendar no iba a desperdiciar la ocasión de saciar su enorme glotonería.

. . .

-Señor Reilly, ya puede pasar. La señora T. Tecla le espera- le avisó la secretaria

Ignatius se puso en pie rápidamente. En el bigote le quedaron prendidas algunas migajas de las pastas que segundos antes había devorado. Cogió su vieja gorra de aviador y su cuaderno “Gran Jefe” y entró.

- Buenas tardes, señor Reilly -dijo la señora T. Tecla tendiéndole la mano.

- Buenas tardes, señora T. Tecla, un placer conocerla – farfulló Ignatius estrechándole la mano.

- Por favor, tome asiento. ¿A que se debe su visita?

- He leído en prensa que su editorial ha convocado un concurso de relatos fantásticos, y he pensado en participar. Aquí le traigo una pequeña muestra- dijo Ignatius poniendo sobre la mesa su cuaderno “Gran Jefe”.

La señora T. Tecla observó la pasta superior del cuaderno llena de lamparones de aceite, lo cogió no sin cierto asco y lo abrió. Echó un vistazo a la caligrafía picada e irregular y entre las líneas descubrió un grano de arroz pegado.

- Gracias por su interés, señor Reilly. Nos pondremos en contacto con usted si su relato supera la primera ronda.

Y dicho esto, lo despidió con su mejor sonrisa. Cuando salió del despacho Ignatius, la señora T. Tecla cerró la puerta, tiró el cuaderno a la papelera y se dirigió al baño privado para lavarse las manos a conciencia mientras para sus adentros pensaba “con tipos como este, no hay necesidad de inventar nada; la realidad ya supera la ficción”.

Más relatos con personajes invitados en Asi soy yo

Haiku VIII




Luna en el aire.
Farolillos con duende
alma de plata.

Haiku enviado por La Zarzamora del blog Madreselva Rebelde


 

Ana María



  Imagen: Maternidad - Vicente Romero


Tu pecho tibio
amamanta con amor
a tu retoño

A Mari y a su hija recién nacida, Ana María







Haiku VII




Al amanecer
soñé con mis ramas.
Tal aquel árbol.
Haiku enviado por  Rhodea Blason




 

Haiku VI


Prueba con siete
en medio y cinco en puntas.
Un solo verbo.


Haiku enviado por Mari del blog Elbereth


 

Palacio de Jabalquinto



Cuando un rayo sol despunta entre la niebla y la lluvia, las vistas que la ciudad ofrece son muy diferentes de las habituales. La cara amable de estos días de mal tiempo nos deja esta bonita imagen de la fachada del Palacio de Jabalquinto.  


Imagen tomada de Ebaeza