23-A día internacional del libro



Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.

Proverbio árabe


22-A, día de LA TIERRA


El más hermoso de los legados que hemos recibido.
Cuidemoslo para que las futuras generaciones también puedan disfrutarlo.



Tema: The memory of tree - Enya

Hoy jueves, relato: Renuncia en 20




Renuncio a las palabras necias,
a las mentes obtusas,
a las almas avarientas
y a la sordidez de una persona.


Más renuncias en casa Gustavo


Hoy jueves, relato: mensaje en una botella


 
Cogió el único folio en sepia que quedaba en el cajón. Para escribir la carta que él quería, con uno era más que suficiente. Hilvanaba una y otra vez las palabras en su cabeza, antes de atreverse a plasmarlas sobre el papel; no quería que ninguna ocupara el lugar de otra y tener que echar algún borrón. La persona a la que iba dirigida la misiva, de ninguna manera merecía tal desatención.

Quería contarle como era la vida en los últimos tiempos, como arrancaba la rutina del día a día con cada amanecer; como aparentemente todo seguía igual y como en su interior todo era radicalmente diferente.

Quería contarle que sus sonrisas no conseguían disfrazar la tristeza que le llenaba el alma.

Quería contarle que, a duras penas, se tragaba el llanto que lo embargaba; que el dique de sus ojos no aguantaría mucho más el paño de lágrimas que enturbiaba su mirada.

Quería contarle que a pesar de estar rodeado de gente, se sentía en la más absoluta soledad; que desde que ella se marchó, lo único que quedó a su alrededor era vacío, amargura, desolación...

Quería contarle todos esos sentimiento que se agolpaban en su pecho, pujando por salir al exterior; pero ni los sentimientos encontraban el camino, ni él encontraba las palabras que describieran su desazón.

Dejó la pluma en el escritorio, enrolló el papel en blanco y lo ató con una cinta roja. De la estantería cogió una botella en color azul, que hace años, alguien le regaló. Guardó dentro de ella la carta que no escribió, no porque le faltaran contenidos, sino porque le sobraba dolor. Quizá algún día retomara lo que aquella noche dejó, quizá no; quizá lanzara la botella al pozo de su agonía, quizá no.

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