Le dió la tarde libre a la asistenta. En el reproductor de cd's puso el disco con su opera favorita, lo pasó al hilo musical y se subió a la primera planta, al dormitorio de matrimonio donde lo escucharía por última vez.
Sacó el camisón de satén que él le había regalado años atrás. Solo lo usaba en las ocasiones especiales, y ésta era una de ellas. Se lo puso y se miró en el espejo; le quedaba realmente bonito, el pronunciado escote dejaba entrever el nacimiento de unos abundantes senos y la escasa largura dejaba al aire unas contorneadas y largas piernas. Se sonrío a si misma con timidez. Despues se puso unas gotas de perfume en la nuca y se retocó un poco el maquillaje para disimular su palidez. Cogió la caja de somníferos, se tomó todo el contenido y se tumbó en la cama. Poco a poco, se fué sumergiendo en un apacible y dulce sueño sin retorno; las notas musicales se fueron desvaneciendo en el aire hasta que ya no oyó nada... y sin embargo, la ópera seguía sonando.
Llevaban apenas seis meses de matrimonio cuando la primea bofetada que su marido le propinó, le rompió la mejilla y tambien el corazón. Con el tiempo, el ejecutivo agresivo, el monstruo de las finanzas de alto poder adquisitivo que era él, se convirtió en un monstruo real y descargaba toda su agresividad sobre ella minándole la moral con descalificativos hasta que ella llegó a convencerse que no era nada.
25 de noviembre, día internacional de lucha contra la violencia de género.

16 Cartas esféricas:
Los somníferos se los tendría que haber puesto al marido en la comida y un problema menos.
Besos.
Los maltratadores tendrían que recordar dos cosas: Quién les hace la comida y que mientras duermen están desamparados.
Pero también habría que, desde niñas, enseñar eso a las mujeres.
Una patada en los cojones a semejante engendro, o una piedra en el cuello y a la fosa de las Marianas.
Elementos así no merecen vivir.
Estremecedor, Mar. Felicidades por el relato.
Besos
Un retrato de una aberración muy expandida y poco divulgada mientras ocurre lo irremediable. Creo que hay que enseñar a las mujeres (que son las principales víctimas)desde que son muy pequeñas su valor, su dignidad, a ser independientes y un poco de karate no estaría de más.
Un abrazo.
Mar, una lacra y una vergüenza en una sociedad que se tiene por civilizada. Excelente reconocimiento a las víctimas de semejante brutalidad.
B7s
Tremendo, Mar. Dura historia. La violencia no tiene justificación ninguna, sobre todo la ejercida contra niños, mujeres y ancianos, seres humanos en una débil posición para defenderse al menos.
Besos a pares.
Tremendo relato en un día tan importante como el de hoy.
Un gran beso Mar.
Las bofetadas duelen pero se pasa, los golpes dejan marca pero se diluye. El miedo se instala y paraliza, se va comiendo poco a poco toda la autoestima, toda la dignidad y toda la esperanza.
Terrible cuando eso ocurre y brutal cuando lo hace tu pareja.
Pero fíjate, hay algo peor. Y es cuando lo hace el padre con su hija. Ella crece en ese miedo paralizante y nunca, a menos que logre alejarse de él, conseguirá tomar perspectiva de que está siendo maltratada desde el día en que nació.
La maldad humana tiene tantas caras que es casi imposible identificarlas todas.
Gran relato.
Un beso.
Qué canallada más grande.
Besos.
Muy mal. La primera debió ser la última. La esperanza está en que nadie permita el mínimo indicio de abuso, no en que se auto inmolen las víctimas.
un beso
El compromiso de no callar ante este tipo de circuntancias tan lamentables... cada vez mayores!!!
Denunciar... dice una campaña televisiva en ARGENTINA, porque el silencio es el peor aliado en estos casos!!!
Un beso cielo, el relato es muy bueno (a pesar de ser duro por cierto)
Pon nombres y apellidos; que así parece que todos los hombres guardamos armas de destrucción femenil masiva.
Un relato estremecedor...no solo es el maltrato fisico sino el moral..que a veces es mucho peor.
Por desgracia es una historia vivida por mucha gente.
A veces lo tenemos cerca y no nos damos cuenta...
Besos
Lo ideal sería no tener que celebrar este día porque no existiera motivo para ello.
Bixen, ni que decir tiene que todos los hombres no son así, afortunadamente. Los nombres y apellidos, ya los ponen ellos solitos con semejantes actos.
JValentina, se bienvenida a La Bitácora.
Gracias a tod@s.
Bss.
Es un relato tan real como impactante, porque a muchas de las mujeres maltratadas por su pareja habrán deseado más de una vez, suicidarse y acabar con ese sufrimiento.
Un excelente homenaje a esta fecha y celebración tan lamentable. Me gustó mucho esta lectura, Mar.
un abrazo
Duro, real y demasiado habitual, por desgracia.
Te felicito porque, es una creencia mía, un blog también nos sirve para denunciar y lo hicíste de maravilla.
Un abrazo muy fuerte.
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