La Danza de la Muerte - Verges

La Danza de la muerte es un texto que se cree que se representó y bailó en el siglo XIV.

La "Danza de la Muerte" castellana es de principios del siglo XV. Se conserva en un manuscrito de la Biblioteca de El Escorial. Consta de más de seiscientos versos y en ella, la Muerte va llamando a bailar a diversos personajes, como el Papa, el Obispo, el Emperdador, el Sacristan, el Labrador, etc., al tiempo que les recuerda que los goces mundanos tienen su fin y que todos han de morir. Todos caen en sus brazos.

Este macabro espectáculo se desarrolló en toda la literatura europea, procedente de Francia. El tema de la muerte dominó la Baja Edad Media, y frente a ella no había resignación cristiana, sino terror ante la pérdida de los placeres terrenales. Presenta, por un lado, una intención religiosa: recordar que los goces del mundo son perecederos y que hay que estar preparado para morir cristianamente; por otro lado, una intención satírica al hacer que todos caigan muertos, con independencia de su edad o su posición social, dado el poder igualatorio de la muerte.

La Procesión de Verges, en Girona, es una de las más originales y antiguas de entre las celebraciones de Semana Santa que rescata ésta antigua tradición medieval presente en toda europa. Entre los protagonistas se encuentran tétricos esqueletos que van saltando en su particular danza circular y otros integrantes vestidos con túnicas negras que avanzan junto a ellos. El sonido de los tamboriles va marcando el ritmo, y la presencia de las guadañas, las cenizas y los relojes recuerdan que a todos nos ha de llegar la hora final...



3 Cartas esféricas:

núria dijo...

Lluís Llach renueva la Dansa de la Mort y la procesión de Verges

video:

Verges retorna al passat per acollir la primera processó dirigida per Lluís Llach

Salut!

Mar dijo...

Pásame el link del vídeo, que lo pueda ver. El link del artículo si que funciona.
Merci.

núria dijo...

coñe, que no lo encontraba!

http://www.youtube.com/watch?v=p6WYOLgqef8

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Los rincones de mi nave
no guardan secretos;
salvo la intención, quizá,
de alguno de sus versos.