Acebo y yedra


Para A.
Para M. en el día de su cumpleaños.



Joyeux Noël


Joyeux Noël pour tout le monde! Y muy especialmente para los asiduos de La Bitácora.

Gracias, Gloria, por esta original postal, que dice mucho de tu estilo tan partircular. Que sigas ilustrándonos muchas más Navidades con tus innovadores diseños. Felicidades para ti tambien.

Flowers Duet: Dôme épais le jasmin

Cerrar los ojos, sentir la música y a disfrutar.






Dibujando con arena

Duende del sur


Tema: Duende del sur - Chambao 
 

Muro de Berlín 1961-1989



Algunas veces, no demasiadas;
los pueblos,
EL PUEBLO,
derriban o derriba
las fronteras que las naciones levantan.





Tema: Power to the people - J. Lennon

El mundo al revés

Nos deja Quino esta reflexión o este particular punto de vista sobre la vida:

"Se debería empezar muriendo, y así ese trauma está superado. Luego te despiertas en una residencia mejorando día a día. Despues te echan de la residencia porque estás bien y lo primero que haces es cobrar tu pensión. Luego, en tu primer día de trabajo, te regalan un reloj de oro. Trabajas cuarenta años hasta que seas bastante joven como para disfrutar del retiro del mundo laboral. Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas el sexo y te preparas para empezar a estudiar. Luego empiezas el cole, jugando con tus amigos sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé. Los últimos nueve meses te los pasas flotando tranquilo, con calefacción central, room service, ... Y al final abandonas este mundo en un orgasmo."

Tal como nos lo describe Quino, resulta apetecible. Pero... ¿que opinará Mafalda de este particular mundo al revés?




La ciudad de la Alegría


La ciudad de la Alegría es, quizá, la menos comercial y mejor película que Patrick Swayze protagonizase a lo largo de su carrera. Si se pudiera trasladar la ficción a la realidad o viceversa, la ciudad de la Alegría estaría hoy algo triste.

Felina

11-S: Empty sky




Empty sky. Only sky.
Nothing else.




Pescadores en la mar

Como cada mañana, a faenar


The reason



Receta de verano


AJO BLANCO

Es una salsa para acompañar a cualquier plato, ya sea carne o pescado. Igualmente se puede servir como entrantre sobre unas tostaditas recien hechas.

Ingredientes:

  • Ajo
  • 100 gr. de almendras
  • 3 rebanadas de pan del día anterior (el ancho de la rebanada se corresponde con el de una barra común)
  • Aceite de oliva virgen extra (1 vaso de los de las cañas...)
  • Vinagre
  • Sal
Elaboración: Pasar las rebanadas de pan por agua, a la que se ha añadido previamente un poco vinagre. Escurrir el pan ligeramente y ponerlo en el vaso de la batidora. Añadir las almendras, el ajo y la sal (una pizca). Batir todo mientras se le va añadiendo el aceite. Seguir batiendo hasta conseguir una salsa ligada. Nota adicional sobre el ajo: deberá ser de la cosecha del año en curso (fresco) y se añadirá la cantidad que cada uno guste, variando desde 1/2 diente hasta una cabeza de ajos. También se debe tener en cuenta el plan que cada uno tenga para despues de comer, si va a andar con vampir@s o no, si va a haber piquitos o no ... en fin, ¡buen provecho!

Abuelas del mundo




Desempolvado libros, esta tarde, ha caído en mis manos un punto de lectura de uno de ellos; en cuyo reverso figura como llamamos a nuestras abuelas en diferentes partes del mundo.


Abuela africana: Ouma
Abuela árabe: Sitt
Abuela búlgara: Baba
Abuela china: Zu-mu
Abuela danesa: Farmor
Abuela hebrea: Savta
Abuela esquimal: Aana
Abuela finlandesa: Mummi
Abuela francesa: Grand-mère
Abuela japonesa: Oba-San
Abuela griega: Yiayia
Abuela inglesa: Grandmother
Abuela irlandesa: Mama
Abuela italiana: Nonna
Abuela noruega: Farmor
Abuela polaca: Babcia
Abuela portuguesa: Avó
Abuela rumana: Bunica
Abuela rusa: Babuschka
Abuela sueca: Farmor
Abuela alemana: Grofsmutter
Abuela turca: Büyük anne
Abuela zulú: Ukhulu

Gualay

Gualay. Agua de mi tierra.

Foto: Sansón

Fin de curso



Solsticio de verano en Stonehenge


En un apartado lugar al sur de Gran Bretaña, en el condado de Wilt, está el enclave megalítico más misterioso de toda Europa: Stonehenge. En la fase de construcción más antigua el lugar era un muro circular. Posteriormente, se erigió el círculo de piedras interior y, dentro de éste, el círculo de piedras azules. Con un diámetro de 88 metros y formado por 162 grandes bloques de piedra cuidadosamente labrados y traídos de la lejana cantera de Prescelly (a 300 kilómetros del lugar) la finaliad de éste misteriosos emplazamiento sigue siendo un enigma para la ciencia.

Una de las interpretaciones, que cuenta con el apoyo general, es que Stonehenge era un lugar de culto al sol. El 21 de junio de cada año, los rayos del sol naciente, pasan entre la Heel Stone e inciden en el centro de la denominada Altar Stone. Ambas están orientadas, con una precisión pasmosa, al punto exacto por donde el sol sale ese día.

Desde la Bitácora, desearos a todos que el primer día de verano haya sido de verdadero relax (para eso es domingo) y que el resto lo paseis con mucha felicidad, diversión, vacaciones...


La Tarasca



Según cuenta la leyenda, esta criatura habitaba el Tarascón, Provenza, y devastaba el territorio por doquier. Se describe como una especie de dragón con seis patas parecidas a las de un oso, un torso similar al de un buey con un caparazón de tortuga a su espalda y una escamosa cola que terminaba en el aguijón de un escorpión. Su cabeza era como la de un león con orejas de caballo y una desagradable expresión.


El rey de Tarascón había atacado sin éxito a la Tarasca con todas sus filas y su arsenal, pero Santa Marta encantó a la bestia con sus plegarias y volvió a la ciudad con el animal así domado. Los habitantes aterrorizados atacaron a la criatura al caer la noche, que murió allí mismo sin ofrecer resistencia. Entonces Santa Marta predicó un sermón a la gente y convirtió a muchos de ellos al cristianismo.

En Granada, el miércoles anterior al Corpus Christi, la Tarasca desfila por sus calles. La bestia, aquí, no es como la leyenda la describe. Es un dragón. Y encima del dragón se coloca un maniquí vestido con la ropa, que se supone, marcará la moda del próximo verano. Hay quien interperta esta composición como el triunfo de la belleza sobre la brutalidad.


Hoy me ha sorprendido en las céntricas calles granadinas, la Tarasca. Iba precedida de gigantes y cabezudos, que en esta ciudad no pueden otros que Isabel, Fernando, Boabdil y Moraima. Y cuando la carroza se hallaba muy cerca de mi, los ojos verdosos del dragón se ha dirigido a los míos con una mirada que va algo más allá de la complicidad de saberse observados...


Tiananmen, 20 años después

Elegía a todos los caídos el 4 de junio de 1989 en la plaza de Tiananmen.



IN DEATH'S SHADOW

You who stood at Tiananmen
And waited for the tanks to come
You who stood your ground as one
You will never see your homes again

One was there, just 15 years
He stood, he waited with the rest
He did not know, could not have guessed
A bullet changed his life to death
And erased his name

In death's shadow, hand in hand
Though the world in outrage wept for you
You were on your own when they came for you

No one heard you when you screamed
But your cries re-echo eternally
You wanted justice, wanted to be free

Mother pleads for daughter's life
A bayonet blade is her reply
A sister weeps as her brother dies
And hope is shredded into pain

In death's shadow, hand in hand
Though the world in outrage wept for you
You were on your own when they came for you

And no one heard you when you screamed
But your cries re-echo eternally
You wanted justice, wanted to be free

In death's shadow, hand in hand
Though the world in outrage wept for you
You were on your own when they came for you
They came for you and

No one heard you when you screamed
And though your bodies fell to dust
Your voices now are strong to us
Re-echo round us now

You who stood at Tiananmen
You will never see your homes again

Dédalo e Icaro

Dédalo fue un prestigioso arquitecto, inventor y escultor, muy respetado en su ciudad natal de Atenas. Trabajaba en su taller junto con su sobrino Talo, quien aparentaba ser un gran sucesor de su tío. Dédalo sintió celos de él por lo que planeó asesinarlo. Un día invitó a Talo a pasear por el recinto del templo de atenea y desde lo alto de las murallas lo arrojó al vacío.
Días mas tarde el tribunal consiguió las pruebas del delito y condeno a muerte a Dédalo. Pero éste consiguió escapar y embarcar en un navío rumbo a Creta. Allí fué recibido por el rey Minos, quien lo convirtió en su servidor.
Un día, Pasifae, la esposa de Minos, pidió Dédalo que le fabricase una figura de madera, hueca por dentro, que se asemejara a una vaca real, para aparearse con el toro blanco de Creta. Esto desencadenó el nacimiento de una criatura que era mitad cuerpo humano y mitad toro: el Minotauro. Para intentar esconder a la bestia, Minos ordenó a Dédalo que construyese un laberinto de donde jamás pueda salir.
El Minotauro, despreciaba los alimentos ofrecidos y exigía sacrificios humanos. Ante esto, Minos obligó a los atenieneses a enviar, como tributo, siete muchachos y siete doncellas para ser devorados por el monstruo. Teseo, el hijo del rey de Atenas, partió a Creta para intentar asesinar al Minotauro. Ariadna, la hija del rey Minos, le ayudó introduciéndolo en el laberinto con un ovillo de lana que iría desenrollando conforme fuese caminando, para luego poder volver. Así entró en la morada de la bestia y la apuñaló por la espalda. Ariadna abandonó Creta, marchándose con Teseo a Atenas.

Con la esclava Naucrates, Dédalo tuvo un hijo llamado Icaro. Padre e hijo fueron encerrados dentro del laberinto. El motivo de su presidio no fué otro que construir el objeto que sirvió a Pasifae para traicionar al rey.
Dédalo consiguió escapar de su singular prisión, pero no podía abandonar la isla por mar, ya que el rey mantenía una estrecha vigilancia sobre todos los veleros. Dado que Minos controlaba la tierra y el mar, Dédalo ideó fabricar unas alas para él y su joven hijo Icaro.
Enlazó plumas entre sí empezando por las más pequeñas
y añadiendo otras cada vez más largas, para formar así una superficie mayor. Aseguró las más grandes con hilo y las más pequeñas con cera, y le dio al conjunto la suave curvatura de las alas de un pájaro. Icaro, observaba a su padre y tomando cera la trabajaba con su dedos.
Cuando al fin terminó el trabajo, Dédalo batió sus alas y se halló subiendo y suspendido en el aire. Equipó entonces a su hijo de la misma manera, y le enseñó cómo volar. Cuando ambos estuvieron preparados para volar, Dédalo advirtió a Icaro que no volase demasiado alto porque el calor del sol derretiría la cera, ni demasiado bajo porque la espuma del mar mojaría las alas y no podría volar. Entonces padre e hijo echaron a volar.
Pasaron varias ciudades, y entonces el muchacho, muy confiado, comenzó a ascender. El ardiente sol ablandó la cera que mantenía unidas las plumas y éstas se despegaron. Icaro agitó sus brazos, pero no quedaban suficientes plumas para sostenerlo en el aire y cayó al mar.
Su padre lloró
y lamentando amargamente sus artes, llamó a la tierra cercana al lugar del mar en el que Icaro había caído, Icaria

Miss Sarajevo





Is there a time for keeping your distance
A time to turn your eyes away.
Is there a time for keeping your head down
For getting on with your day.

Is there a time for kohl and lipstick
Is there time for cutting hair
Is there a time for high street shopping
To find the right dress to wear.

Here she comes, heads turn around
Here she comes, to take her crown.

Is there a time to run for cover
A time for kiss and tell.
A time for different colours
Different names you find hard to spell.

Is there a time for first communion
A time for East 17
Is there time to turn to Mecca
Is there time to be a beauty queen.

Here she comes, beauty plays the clown
Here she comes, surreal in her crown.

Dici che il fiume trova la via al mare
Che come il fiume giungerai a me
Oltre i confini e le terre assetate
L'amore giungerà, l'amore
E non so più pregare
E nell'amore non so più sperare
E quell'amore non so più aspettare.

Is there a time for tying ribbons
A time for Christmas trees.
Is there a time for laying tables
When the night is set to freeze.

El lagarto de Jaén




Frente a la iglesia de la Magdalena, hay un manantial donde las gentes de esta ciudad, acudían en otros tiempos a abastecerse de agua. Un día, dejaron de ir, pues junto al cauce se había instalado un enorme y feroz largato, que al verlo, todos salían corriendo despavoridos.


Con esta situación, los vecinos empezaron a quejarse a las autoridades de las atrocidades que el lagarto cometía. Pero nadie se atrevía a hacer frente a la agresividad del animal.

Un preso, se ofreció voluntario para acabar con él, a cambio de recuperar su libertad. Para ello, pidió un caballo, un saco con panes calientes y pólvora. Al anochecer, el preso llegó hasta los aledaños del manantial, y sin bajarse del caballo, fue haciendo una hilera con los panes calientes. El lagarto, al oler el pan recien horneado, salió y empezó a comer los panes que iba encontrando. Y así, el preso condujo al animal hasta la plaza de San Ildefonso. Una vez allí, le lanzó un pequeño saco que contenía la pólvora que también devoró. A los pocos minutos, el lagarto reventó.

Existe un segundo desenlace a esta leyenda. Dice que un pastor, harto de que el lagarto se comiese sus ovejas, mató una oveja, sacó parte de la carne y rellenó el pellejo con yesca encendida. El reptil murió con las entrañas quemadas.

Y un tercer final. Cuenta que los vecinos pidieron ayuda a un caballero, para que éste pusiese fin a la vida del animal. Entonces, el caballero se vistió con una armadura de espejos que deslumbraron al lagarto. El caballero aprovechó ese instante, de clara desventaja del animal, para clavarle su espada y matarlo.

La leyenda más popular es la redactada en primer lugar.
"El Lagarto de Jaén" o el "Lagarto de la Malena" es leyenda candidata para fomar parte de los 10 tesoros del patrimonio cultural inmaterial de España.
Patrimonio Cultural

La aventura de volar



A Deogracias la vieron volar. A la hora de media tercia o así, dos zagales que andaban cazando jilgueros, la vieron volar por los aires con la mayor soltura, como si fuera un ave de Dios.

Un tiempo después, los rapaces se personaron ante el alcaide de la ciudad de Burgos y le contaron que, al principio de descubrir a la dueña en el cielo, la tomaron por águila, pero que luego, cuando detuvo su vuelo y descendió para posarse en la tierra, se apercibieron de que era una mujer envuelta en una capa negra como la noche; y añadieron que, a la vista del portento, se echaron a temblar y corrieron hasta sus casas para guarecerse bajo la santa imagen del Crucificado. Pero cuál fue su sorpresa, cuando, pasado el susto que llevaban, la contemplaron en la plaza de la Catedral, ejerciendo de saludadora. Y naturalmente, habían ido a denunciarla al alcaide, porque es contra natura volar. ¿O no? ¿Acaso vuela algún aragonés o alguno de los habitadores de Burgos? Y, como vieran dudar al hombre, los niños continuaron hablando de que era una bruja muy poderosa, capaz de voltearse en el cielo, de volar rasante a la tierra y de tomar suelo sin lastimarse, como si viviera en su elemento.

El alcaide era un capitán de don Alfonso I de Aragón y Navarra, el marido de la reina Urraca. Una vez hubo escuchado atentamente a los zagales, se alzó de la silla, se ciño la espada, se encaminó con paso firme a la plaza de la Catedral seguido de los acusadores, y prendió a la tal Deogracias sin preguntarle siquiera.

Los habitadores de la ciudad de Burgos siguieron a Deogracias, que fue encerrada en una mazmorra por su apresador, y, dando voces, permanecieron a la puerta del castillo esperando noticias.

Se supo que la saludadora expuso acaloradamente a sus guardianes que había venido por el camino de León andando, mejor dicho renqueando, porque padecía de una cierta cojera en la pierna izquierda desde que era niña.

El capitán interrogó a la anciana:

- ¿Quién eres, de dónde vienes, cuánto tiempo llevas en la ciudad, cómo has venido, para qué has venido? -y cada vez se ponía más violento.

Y ante tanto quién, dónde, cuándo, cómo y para qué, no valía que la saludadora le dijera a don Ramiro Ramírez, pues así se llamaba el alcaide, que sanaba llagas. Nada valía, porque el aragonés quería intimidarla y quería algo de ella que no había pedido ni al Señor Dios: deseaba que la vieja le enseñara nada menos que a volar. Y así se lo dijo:

- Mira, madre, quiero que me enseñes a volar...

Y es que, desde que los zagales le dijeron que la vieja había llegado volando, don Ramiro se cegó ante la posibilidad de volar y de utilizar el arte de la Deogracias como una nueva arma de guerra con la que vencer a los ejércitos de la reina Urraca. Sin detenerse a pensar en irracionalidad de su proyecto, se llevó a la vieja a la cárcel y, aunque ella hablaba y hablaba de su ciencia, él sólo le pedía de muy malas maneras, con el látigo en la mano incluso, que le enseñara a volar.

A la saludadora no le quedó más remedio que contraatacar pues que aquel hombre era capaz de apalearla y dejarla baldada. Y acabó diciéndole que hablaría con él después de dos días, no antes, y que fuera preparando dineros -una libra de oro- para pagarle, pues que, aunque se presentó en Burgos andando por sus propios pies, como había dicho mil veces, sí que podía volar cuando se le antojara.

Claro que, para salvar la vida, se había ido de la lengua, porque volar no sabía, acaso podría hacerle creer que volaba, pero hacerle volar, volar, nunca jamás... Si dijo que sabía, fue porque se encontraba en mala tesitura y había de salir de ella del modo que fuere, como pudiere: mintiendo.

Pasados dos días, el capitán la llevó fuera de la ciudad, al campamento de los aragoneses. E iba contándole que había puesto en marcha el proceso y de lo que tenía pensado. De que armaría varias tablas en forma de alas, posiblemente triangulares, aunque dudaba si fabricarlas pentagonales; que las cubriría de seda quizá, porque cuanto más ligeras fueran mejor, tal dijo y le enseñó los dibujos que había hecho en un pergamino. Luego, la llevó a contemplar las torres de guerra, desde las cuales, ay, Jesús-María, pretendía iniciar su vuelo, dando una patada, o cien, en el techo de un almajeneque, la torre más alta de todas. Y previo conjuro, salir volando y probar qué tal se manejaba un soldado en los aires o que fuere lo que Dios quisiere.

Anduvieron por allí observando las máquinas de guerra y después, el capitán se llevó a la saludadora a una tienda y le enseñó las tablas y las telas y se puso a la faena: a serrar, a lijar...

Deogracias se adormitaba, pues le importaba un ardite el ingenio volador. Si el capitán le mandaba que bendijera la madera, la sierra o la lija, lo hacía y tornaba a adormecerse. Otras veces combatía el aburrimiento apartada en un rincón, contando el oro que en la faltriquera llevaba y hasta hincaba el diente a las monedas para verificar su ley.

El alcaide, de tanto en tanto se detenía de su labor para tomar aliento y le preguntaba a su ayudante -tal título otorgó a la anciana- cómo haría ella las alas, si grandes o pequeñas. Ella, a veces le decía que grandes, otras que chicas y otras que las fabricara acorde con su corpulencia, es decir ni grandes ni chicas. Le decía lo que quería oír en aquel momento. La vieja, no daba una higa por el artefacto volador, pues que no tenía la menor consistencia y habría de romperse al primer movimiento. Pero, bueno, allá el mozo...

El día en que Deogracias comprendió que el capitán daría por terminado el ingenio volador, se llevó a la tienda una jarra de agua de limón a la que había echado unos polvos y unas unturas, que previamente había preparado, para ayudar o para acabar de una vez con aquel tedioso negocio de volar.

Cuando el mozo, mediada la jornada, exclamó: "Albricias, madre!", finalizando el trabajo, ella le dio a beber del jarro para celebrarlo y, a poco, como lo viera confundido y haciendo ademanes torpes, le ordenó que se tendiera en el suelo, asegurándole que del mismo modo que las brujas levantan las gentes de sus camas, sin que se entere siquiera el que duerme a su lado, para llevarlas a sus reuniones en el mayor secreto, ella haría otro tanto: lo sacaría de la tienda, unas palabras mágicas y él podría echarse a volar:

-¡Vamos, tiéndete en el suelo!

-¡Ayúdame, he de subir al almajaneque, estoy confuso!

El hombre no pudo decir nada más, pues cayó dormido. Deogracias, harta de la necedad del aragonés, rezó la oración, de san Erasmo quizá; se volvió hacia el durmiente y le abrió las ropas; sacó un cuenquico del zurrón y le aplicó una untura en la entrepierna, el vientre, las axilas y el cogote, y volvió a rezar.

A poco, pellizcó al alcaide y se dio por satisfecha: estaba profundamente dormido. Entonces comenzó a actuar, a hablar,diciéndole con recia voz que se preparara para volar por los aires, se ajustar los arneses; extendiera los brazos, los moviera y que estuviera atento y abriera mucho los ojos porque vería ríos, arboledas, campos...

"Extiende las alas, mozo, muévelas a la vez... muy bien... más aprisa, más aprisa... ¡bien, bien... las dos al mismo compás...! ¡Sube, sube, que estás llegando a unas montañas! Oye, si te fatigas puedes descender..."

El hombre volador, no contestó, pero la saludadora continuaba:

"Ea, ea, muy bien...! Oye, Ramiro, tengo para mi que llevas demasiada velocidad, mueve las alas más despacio... ¡Así, así, mejor así! Vuela Ramiro, vuela bajo para ver a aquella pastora que, sin duda, es una guapa moza... ¡Oh!, ¿no quieres?, bueno, al menos échale un requiebro..."

Cuando Deogracias no supo ya que decirle, dio por terminado aquel cuento, contenta además, pues había salido muy airosa. Y, tras destruir las alas y golpear al capitán con un palo para que saliera escarmentado del vuelo y no se le ocurriera repetir, se holgó mucho más, pues que el mozo, apenas despertó, le habló de su aventura de volar mismamente como si la hubiera vivido... Le contó tantas cosas, con tanta veracidad además, que llegó a encandilar a aquella gran embustera y hasta hacerla dudar.

Que vaya, le habló, el muy simple, de una pastora bellísima que cuidaba centenares de ovejas que, tomándolo por un ángel, lo llamó, dispuesta quizá a dejarse remangar las faldas. ¡Qué sandio!, como si los ángeles se interesaran por lo que cubren las sayas de las mujeres... De un hombre, un noble seguramente, que le ofreció un tesoro y la mano de su hija si lo llevaba con él...

Deogracias se holgó con la narración, se dijo que el mozo había sido incluso más imaginativo que ella, y sacó untura de su frasquera y se la aplicó a los moretones que ya le apuntaban por todo el cuerpo.

El capitán quiso saber cómo lo había visto Deogracias desde el suelo. Esta le respondió que lo avistó durante un tiempo, pues luego se perdió en el horizonte y no le alcanzó la vista, pero que volaba muy bien, majestuosamente, como si lo hubiera hecho siempre... Salvo al tomar tierra, que estuvo torpe, falto de práctica, por eso cayó bastante aprisa, haciéndose unas cuantasmagulladuras, nada serio por otra parte. Que el rey de Aragón lo hubiera llamado a su lado, lo hubiera felicitado y nombrado alférez quizá, pero que se conformara y no lo intentara más, pues otro rey más poderoso, el Señor Dios, se lo había prohibido tajantemente, como había quedado manifiesto, además que las aves tampoco querían verlo por allí, pues ¿no le habían picado en la espalda?

Extracto del relato "Entre Dios y el Diablo" perteneciente al libro Historias de brujas medievales de Angeles de Irisarri.

Un libro, una rosa y una cita.




Hoy, día para regalar un libro, para regalar una rosa y para rescatar de la memoria una cita, de gran belleza, dedicada a los libros:

“En Egipto, se llamaban las bibliotecas el tesoro de los remedios del alma. En efecto, curábase en ellas de la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las demás”. Jackes Benigne Bossuet.

Planeta Tierra





Habitamos en un planeta maravilloso. Es nuestro deber cuidarlo y preservarlo para que las generaciones futuras también puedan disfrutar de EL.


LXXVIII Aniversario...

... de una gran dama llamada II República.


La Danza de la Muerte - Verges

La Danza de la muerte es un texto que se cree que se representó y bailó en el siglo XIV.

La "Danza de la Muerte" castellana es de principios del siglo XV. Se conserva en un manuscrito de la Biblioteca de El Escorial. Consta de más de seiscientos versos y en ella, la Muerte va llamando a bailar a diversos personajes, como el Papa, el Obispo, el Emperdador, el Sacristan, el Labrador, etc., al tiempo que les recuerda que los goces mundanos tienen su fin y que todos han de morir. Todos caen en sus brazos.

Este macabro espectáculo se desarrolló en toda la literatura europea, procedente de Francia. El tema de la muerte dominó la Baja Edad Media, y frente a ella no había resignación cristiana, sino terror ante la pérdida de los placeres terrenales. Presenta, por un lado, una intención religiosa: recordar que los goces del mundo son perecederos y que hay que estar preparado para morir cristianamente; por otro lado, una intención satírica al hacer que todos caigan muertos, con independencia de su edad o su posición social, dado el poder igualatorio de la muerte.

La Procesión de Verges, en Girona, es una de las más originales y antiguas de entre las celebraciones de Semana Santa que rescata ésta antigua tradición medieval presente en toda europa. Entre los protagonistas se encuentran tétricos esqueletos que van saltando en su particular danza circular y otros integrantes vestidos con túnicas negras que avanzan junto a ellos. El sonido de los tamboriles va marcando el ritmo, y la presencia de las guadañas, las cenizas y los relojes recuerdan que a todos nos ha de llegar la hora final...



Primavera, otra vez


Ya es primavera en (no, ahí no...) ¡en la Bitácora!

La campana

La Campana es el nombre por el que se conoce a esta formación rocosa. La madre naturaleza ha ido erosionando la piedra hasta darle este singular aspecto, en mi opinión, bastante curioso.
Situada en las Islas Cíes.
Las islas Cíes son un paraíso cercano rodeadas de arena blanca, agua cristalina y rebonsantes de biodiversidad. Son un lugar de obligada visita, si se deambula por tierras gallegas. Tuve la suerte de estar allí antes del chapapote.

MUSICA I




Música I es el título que Brandan le ha dado ha esta original fotografía. Me encanta esta foto junto con las demás que se pueden visitar en Las Musas de las Aguas .



Desde la Bitácora, recibe mi más cordial felicitación por tan estupendo trabajo y espero que sigas ilustrándonos con más exposiciones en el futuro.









El mar


El mar
El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste
del mar?
En sueños la marejada
me tira del corazón;
se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste
acá? Gimiendo por ver el mar,
un marinerito en tierra
iza al aire este lamento:
¡Ay mi blusa marinera;
siempre me la inflaba el viento
al divisar la escollera!
R. Alberti.

Cerrado por temporal



Hoy, la nave llega a puerto, después de algunos meses de navegación. Permanecerá amarrada mientras persista el temporal. Esperaré a que la tormenta remita, los nubarrones se dispersen y el sol vuelva a brillar.
Cuando zarpe de nuevo, seguiré anotando en La Bitácora todo aquello que surja durante el viaje.

Soldadito marinero

Last friday, when I was driving my car I listened this song. It's nice.


Sirens, be carefull with them!

Día internacional de la Paz


Ojo por ojo y quedaremos todos ciegos.
Mahatma Gandhi.






Todos somos Gaza. Pásalo.


“Hoy en día se habla mucho de combatir el ruido, cuando combatir el silencio es mucho más importante…En la lucha contra el silencio lo que está en juego es la vida humana.”
Ryszard Kapuściński.

Pues hablemos con la palabra, las imágenes, la red.

La foto de arriba significa "Todos somos Gaza!" Que corra esa foto, que inunde la Red. Llevadla pegada en el pecho de vuestros espacios.

Supersticiones: martes, 13.





Martes es una palabra que desciende del nombre del planeta Marte, que en la Edad Media lo llamaban "el pequeño maléfico" y que significa voluntad, energía, tensión y agresividad. Marte, según la mitología romana, es el Dios de la guerra, por lo cual el día martes está regido por el planeta rojo, el de la destrucción, la sangre y la violencia. Además, la leyenda dice que un día martes 13 se produjo la confusión de lenguas en la Torrre de Babel.
Por su lado el número trece desde la antigüedad fue considerado como de mal augurio ya que en la Ultima Cena de Jesucristo, trece fueron los comensales; la Cábala enumera a 13 espíritus malignos, al igual que las leyendas nórdicas; en el Apocalipsis, su capítulo 13 corresponde al anticristo y a la bestia. En el Tarot, este número hace referencia a la muerte.
En las culturas de España, Grecia y los países de Latinoamérica, el martes 13 es considerado un día de mala suerte. Hay mucha gente con fobia a este día, que no viaja a ningún lado por superstición.
Yo no soy nada superstisciosa; pero si el día va mal y las cosas no salen bien, siempre puedes decir que es porque estamos a martes y trece. ;-)


Universidad de Salamanca

Esta vez sí. Va en serio. Por fin he podido publicar la famosa foto de la rana. En la recargada fachada principal de la Universidad de Salmanca, se encuentra.
Gracias, Brandan por la foto y el permiso para subirla a la Bitácora.
Cuando visité la Casa de las Conchas, me sorprendió la placa que, por entonces, había en la puerta y que la identifica como patrimonio de la Junta de Andalucía.

Año nuevo




Hace cuatro mil años, en Babilonia se festejaba el año nuevo el 23 de marzo. Los romanos también celebraban la llegada del año nuevo en el mes de marzo. Además, Julio César en el año 46 antes de Cristo fue el emperador que estableció el calendario que utilizamos hoy en día.

Actualmente, la isla de Kiribati cerca de la Polinesia francesa es el primer lugar donde comienza el año, y la región oriental de Hawaii es el último sitio donde se celebra el año nuevo.

En otro orden de cosas, el inicio de cada año está siempre plagado de buenas intenciones y deseos. Así que no está de más pedir para 2009 que no haya más violencia en el mundo, no más guerras sin sentido, no más muertes de inocentes, no más niños muertos por inanición. Que callen las armas y hable el sentido común. Que el egoismo en que todos, en mayor o menor medida, estamos instalados deje paso a la generosidad y que todos compartamos lo que tenemos, que seguro que nadie moriría de hambre si así lo hiciesemos.

Pero mucho me temo que todas estas peticiones que yo hago son una mera utopía.

FOTO: Calendario romano en piedra.